Mauricio Alvarez, capitán de yates de Miami sin una licencia vigente, quien con anterioridad se había declarado culpable de mala conducta profesional después que uno de sus pasajeros murió cuando quedó atrapado por la propela de un yate de 91 pies de eslora, fue sentenciado a cerca de tres años de privación de libertad en una prisión federal.

Raúl Menéndez, de 25 años, y seis amigos pasaron el 1ro. de abril a bordo del lujoso yate Miami Vice en un viaje a Monument Island. Menéndez y sus amigos pagaron $3,000 por el paseo de cuatro horas por la Bahía de Biscayne en el barco piloteado por Alvarez, de 49 años, que llevaba a su hijo, Andrew Tarcisio, como primer oficial.

Después de un tiempo anclado en la orilla de la isla, Menéndez y un amigo comenzaron a nadar detrás del yate, sin que Alvarez ni su hijo se cercioraran de que todo el mundo estuviese a bordo y que no hubiese nadie en el agua. Alvarez puso el barco en marcha atrás poco antes de las 5 p.m. y el barco impactó a Menéndez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De inmediato, un hombre que solo fue identificado como un “segundo pasajero” le gritó a Alvarez que “no sentía sus piernas”. Alvarez le dijo a los investigadores del caso que apagó los motores, corrió a la proa del yate y saltó al agua para poner a salvo al hombre herido.

“Después que los motores se apagaron, el segundo pasajero se percató que había sangre en el agua”, se dice en la demanda que se presentó. Era Menéndez que quedó atrapado en la propela.

Alvarez le dijo a los investigadores que “lamentaba no haber verificado que todos los pasajeros supieran que iba a arrancar el barco” y que su hijo estaba a su lado cuando encendió los motores. De igual modo, Alvarez declaró que no tenía licencia para pilotear un yate, así como tampoco el entrenamiento formal para maniobrar una embarcación del tamaño de Miami Vice.

Semanas antes, el Servicio Guardacostas había multado a Alvarez por conducir ilegalmente un yate sin tener licencia de capitán. Cuatro días después de la muerte de Menéndez, investigadores federales detectaron que Alvarez había reservado un vuelo para Ciudad de Panamá y lo llamaron.

Alvarez les dijo que llevaba trabajando en el Miami Vice desde hacía unos seis meses y había hecho 40 viajes . Le dijo a las autoridades que pensaba hacer un viaje a Orlando para visitar a su familia. Sin embargo, la policía atrapó a Alvarez y a su hijo en el Aeropuerto Internacional de Hollywood-Fort Lauderdale con “varias maletas grandes”, listo para volar a Panamá.

En agosto, Alvarez se declaró culpable del cargo de negligencia en una corte federal de Miami por haber provocado la muerte de Menéndez. La semana pasada, la jueza de Distrito Cecilia Altonaga lo sentenció a los tres años de cárcel.

Después del incidente, el propietario del yate, Laurent Marc-Antoine Jean Maubert-Cayla, fue arrestado y, tras ser encausado, se declaró culpable de un cargo similar. Maubert-Cayla tiene fijado el 10 de enero como fecha para ser sentenciado ante el juez de Distrito Federico Moreno.