Denise L. Santos, presidenta del Banco de Alimentos de Puerto Rico y Edwin Javier Pérez, presidente de la Junta del Banco de Alimentos, entregando donativos a diferentes entidades benéficas.

CAROLINA, Puerto Rico — El Banco de Alimentos de Puerto Rico, la organización sin fines de lucro que suple a más de 125 organizaciones adscritas a sus programas y dedicadas a mitigar el hambre en Puerto Rico, alcanzó tres décadas sirviendo alimentos al país con un acto en el que entregó $815,000 entre 64 de sus organizaciones aliadas.

El donativo fue posible gracias a un donativo de la Fundación David Tepper Charitable Foundation – Appaloosa LP, organizaciones privadas comprometidas con aliviar el hambre a través de bancos de alimentos localizados en el este de los Estados Unidos y a contribuir económicamente en áreas afectadas por desastres naturales. Luego de un riguroso proceso a través de un comité evaluador, El Banco de Alimentos de Puerto Rico recibió el donativo que entregó a 64 entidades afiliadas locales.

Con la repartición de casi un millón de dólares a organizaciones aliadas, El Banco de Alimentos busca fortalecerlas y que éstas continúen sus programas para mitigar el hambre en Puerto Rico entre los necesitados, los enfermos, ancianos y familias con niños que viven en pobreza

“El pasado año, el Banco ayudó a distribuir sobre 18 millones de libras de alimentos, 12 millones de comidas servidas, impactando sobre 2 millones de personas. Hemos alimentado a comunidades vulnerables durante tres huracanes catastróficos que han azotado a nuestra Isla en las últimas tres décadas: Hugo, Georges y María. Pero el hambre no se limita a fenómenos atmosféricos; es un problema de todos los días,” recalcó Denise L. Santos, presidenta del Banco de Alimentos de Puerto Rico.

Parte primordial de la celebración de los 30 años de esta vital institución es el desarrollo de la concienciación sobre el hambre para enfrentar a la sociedad con la realidad que viven a diario miles de personas en Puerto Rico. “Más de la mitad de los puertorriqueños vive bajo niveles de pobreza en un espectro que va desde personas de edad avanzada hasta estudiantes y niños. Esta realidad irrefutable es muy difícil de aceptar para muchos sectores que viven aferrados a la idea de que “nadie en Puerto Rico nadie pasa hambre”. Pues les decimos que sí, hay miles que pasan hambre, y es por lo que nuestra misión es tan firme y crucial para nuestra Isla”, añadió Santos.

El Banco se mudará próximamente a sus nuevas instalaciones en Carolina, gracias a un donativo de Unidos por Puerto Rico. Las mismas representan una inversión de más $3 millones y conllevan la transformación de la estructura de 30,600 pies cuadrados. Se espera la integración de 20 empleados a tiempo completo, además de espacio para sobre 100 voluntarios.

El Centro de Información Censal (CIC) de la UPR reveló en un estudio a fines del 2017 que el huracán Maria exacerbó los niveles de pobreza que existían en Puerto Rico impulsando al menos la mitad del País por debajo de los niveles de pobreza. Por la lenta recuperación, que aún no culmina, y mientras más personas pierden ingresos y empleos, es posible que las 254,905 personas que tenían un ingreso entre 25 y 50% superior a la pobreza también caigan bajo los niveles de pobreza, llevando la tasa potencialmente hasta 59.8%.

El Banco acepta donativos como alimentos, productos de aseo personal, tiempo de voluntariado, dinero, y otros. Para más información sobre cómo puede ayudar a esta importante misión del Banco de Alimentos puede comunicarse al 787.740.3663 o visitar la página www.bancodealimentopr.org.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here